LOS CUENTOS DE 2° B
Esta es una recopilación de cuentos creados por los alumnos de 2 B de la escuela primaria Abelardo L. Rodríguez.


LA ARAÑA MACABRA
ESCRITO POR: ALLISON GUADALUPE ANDRADE ROJAS.

Había una vez un bosque, donde vivían muchos animales, entre ellos una manada de lobos que lo gobernaban.
Un día se mudo a ese mismo bosque, una araña de aspecto tenebroso. Todos en el bosque creían que la araña era muy mala, aunque nunca la habían tratado.
Cierto día, una pantera negra que vivía en ese bosque, había desaparecido, entonces el águila que cuidaba de el por años, dijo que la araña la había picado y que la pantera había muerto. Todos en el bosque creyeron tal chisme y llegó a oídos de la manada de lobos. 
Uno de los lobos fue hasta la casa de la araña y tocó con miedo la puerta. 
La araña abrió y preguntó:
 -¿A quién busca?. 
La pantera con voz de miedo dijo:
 -Me he enterado que has mordido a la pantera y la has escondido. La araña no podía entender nada, pues no tenía amistades con nadie del bosque. La araña le dijo: -No sé nada de eso que me acusan. Y cerró la puerta de su casa en las narices del lobo. El lobo con tal respuesta, creyó que era culpable y se fue con la manada.
El lobo dijo lo mismo que el águila, que todo era cierto, y así pasó mucho tiempo, pero la araña no hacía caso a los comentarios de los demás.
Tras 3 meses después, a lo lejano del bosque, venía un animal cojeando, entre más se acercaba, se iban dando cuenta que se trataba de la pantera. La manada preguntó qué le había ocurrido, ¿cómo había sobrevivido a lo que la araña había hecho?
 Entonces la pantera contestó:
 -¿De qué hablan? Me fui a otro bosque porque me lastimé una pata, me quedé por 3 meses pero hoy decidí regresar. 
Todos apenados decidieron ir con la araña a pedir disculpas, mas su nombre, como la araña macabra, se le quedó. 
Colorín colorado, este cuento ha finalizado.





MANCHAS PIERDE SUS MANCHAS
ESCRITO POR: EVAN FLORES HERNÁNDEZ.

Había una vez, un perrito que se llamaba manchas. Un día se metió a bañar. Cuando salió del baño, notó que ya nadie lo saludaba, las personas hacían como si no lo conocieran. Al llegar a su casa, intentó entrar, pero sus dueños le cerraron la puerta en la nariz. Se fue corriendo y sin entender nada de lo que estaba pasando, empezó a caminar. Llegó donde había una fuente, y al mirarse, notó que no tenía manchas.
Rápido salió corriendo al lugar donde se había bañado, para ver si había dejado sus manchas. Cuando llegó se dio cuenta que ahí estaban y al fin la gente lo pudo reconocer.
FIN






LA BRUJA
ESCRITO POR: JOAQUÍN IKTÁN CALVO FERNANDO

Érase una vez, en época de halloween, un niño que se portaba muy mal, decía muchas groserías cuando su mamá lo mandaba a dormir, pues el le gritaba:
 -¡No mamá!
Su mamá le contestaba:
-Manuel, pórtate bien, porque si no va a venir la bruja si no obedeces.
Cuando Manuel se fue a la cama, escuchó algunos ruidos, se asomó por la ventana y vió que caían bolas de fuego en el techo de su casa. 
-¡Nos vamos a incendiar! Gritó Manuel.
-¿Claro, ya vienen las brujas! Dijo su mamá
-Otra vez con tus cuentos mamá. Dijo Manuel, muy enojado.
-Ya verás, vete a la cama a dormir.
Entonces ya en la cama, Manuel volvió a escuchar los ruidos, ahora eran pasos y respiraciones, entonces se tapó la cabeza con sus cobijas, pero sintió que se las jalaban y los pies, pero afortunadamente solo era su perrito, entonces decidió irse a dormir. Cuando se tapó de nuevo, se dio cuenta que había algo debajo de su cama y esta vez si era una bruja. Muy asustado, dijo Manuel:
-¡Por favor bruja, no me lleves al mundo de los fantasmas!
La bruja se fue, y él cayó en un profundo sueño.
Al otro día, las patas de la bruja estaban debajo de la cama de Manuel, y durante todo el día siguió desobedeciendo a su mamá. En la noche la bruja llegó y le pidió que le regresara sus patas. Manuel se armó de valor y se las regresó, desde entonces aprendió la lección y nunca más fue grosero con su mamá. 
FIN





LA RANITA JUGUETONA
ESCRITO POR: PEDRO ISAI MARTINEZ ONOFRE

Había una vez, una ranita que vivía en un lago, a ella le gustaba mucho jugar con sus amigos los pececitos bajo el agua. Entonces se le ocurrió que podrían jugar en la orilla del lago, pero cuando le dijo eso a sus amigos los peces, dijeron que no, porque había un cocdrilo muy feróz que comía peces y era muy peligroso. Al oir esto, la ranita tuvo mucho miedo y se fue brincando a su casa. 
Un día decidió tomar otro camino para ir a jugar con sus amigos, al llegar al lago se encontró con el feróz cocodrilo y pidió auxilio a gritos. Entonces el cocodrilo le dijo:
-Tranquilo, no te espantes ranita, aunque parezca feroz, yo soy amigable con todos. La ranita muy asustada, le explicó que sus amigos los peces le habían contado que el era feroz y que se los comería a todos, por eso tenía tanto miedo. 
-Yo vivo en el lago y no tengo amigos, eso me pone muy triste, además que yo no como peces, a mi me gustan las verduras.
Entonces la ranita le dijo: 
-Ven, te voy a presentar a mis amigos los peces para que ya no te tengan miedo y todos nos llevemos bien.
Finalmente la ranita se subió en el lomo del cocodrilo y se fueron a casa de los amigos peces. Cuando llegaron, los peces se escondieron porque tenían mucho miedo, pero la ranita contó que el cocodrilo era vegetariano.
Desde ese día todos fueron muy buenos amigos, juegan por todo el lago juntos y sin ningún miedo.
FIN









TORTUGA LENTA
ESCRITO POR: FÁTIMA GÓMEZ PANSO


Había una vez una tortuguita que caminaba muy lenta, muy lenta, que cuando acababa de comer, otra vez tenía hambre, y tardaba tanto en volver al agua que un día se le olvidó. 
Entonces una familia la recogió y ahora vive feliz en un gran estanque, donde ahí mismo se encontraban otras tortuguitas, se llamaban Luna y Pili. Juntas formaron una gran familia.
FIN




EL CABALLO SIN CABEZA
ESCRITO POR: VALENTINA HERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ.

Había una vez unos amigos de nombre Juan, Pedro y Pepito, ellos jugaban al caballo sin cabeza.
Juan tenía en su casa el disfraz del caballo sin cabeza y se lo puso para asustar a sus amigos. Ellos empezaron a gritar, pensando que realmente era un caballo sin cabeza y se fueron a esconder a una cabaña que se encontraba cerca de donde estaban jugando, pero estaba muy sucia y muy solitaria. Después Juan los estaba buscando para explicarles lo que había pasado, pero no los encontraba. De repente se encontró con un feroz león que se lo quería comer. Juan salió corriendo hasta entrar a la cabaña abandonada, donde se encontró con sus amigo, ahí Juan les explicó que se había puesto aquel disfraz solamente para asustarlos pero que no era de verdad, entonces sus amigos se enojaron mucho con él, y no le quisieron hablar después de un rato. Juan les pidió disculpas y fueron nuevamente amigos pero al momento de querer salir de la cabaña, ya no podían hacerlo, pues estaba el león afuera, esperando para comer.
Esperaron hasta que se fuera el león y salieron corriendo a su casa, y al otro día se reunieron para platicar de lo que había pasado y todos dijeron que se habían divertido mucho y que habían quedado felices. Ellos siguen siendo unos buenos amigos por siempre.
FIN







LAS MARIPOSAS
ESCRITO POR: SCARLET NAOMI VILLEGAS URRIETA

Había una vez unas mariposas muy hermosas, les gustaba mucho andar por los jardines, pues el color de las flores y su aroma les encantaba, también disfrutaban de su miel. 
A ellas les gustaba volar en el cielo de un lado a otro con toda su familia, y al final del día se guardan de los arbustos, así a esperar y disfrutar de otro día en familia.
FIN








UNA NAVIDAD EN FAMILIA
ESCRITO POR: MIGUEL ANGEL RAMÍREZ BERISTAIN

Había una vez un niño que deseaba que llegara la navidad, cuando ese momento llegó, su familia estaba feliz y emocionada por compartir amor al único niño de la casa y llenarlo de regalos y sorpresas. 
Pero había un malvado ogro que no quería ver a esa familia feliz, así que decidió entrar a la humilde casa y robar todo lo que ahí estaba preparado. La familia y el niño al ver que no había nada, se llenaron de tristeza, el ogro al ver sus caras, pensó:
-¿Qué he hecho?
Se conmovió a regresar las cosas y pedir perdón, entonces toda la familia lo perdonó y compartieron juntos la bella cena de navidad.
FIN








EL PINGÜINO NADADOR
ESCRITO POR SIDDARTHA YAEL ANDRADE MARTÍNEZ

Había una vez un pingüino que salió a bucear. Caminando vio un letrero que decía "Piscina"
El pingüino entró, ya que era un buen nadador,  y cuando subió al trampolín, vio a un pez fuera del agua. Sin pensarlo se fue a rescatarlo, pero de un arbol salió un tigre que se quería comer al pez. 
Rápidamente llenó una cubeta de agua y se la arrojó al tigre. El tigre salió huyendo, entonces el pingüino volvió a llenar la cubeta, tomó al pez y lo puso a salvo. 
Después de todo eso, lo llevó al rio, a partir de ese momento, ellos se hicieron grandes amigos. 
FIN








EL TREN
ESCRITO POR: KIMBERLY RAQUEL ROSAS LÓPEZ

Había una vez un tren muy grande y pesado que pasaba todo el tiempo pensando en volar. Sus amigos trenes le decían que era imposible, que solo los pájaros y los aviones volaban, el tren deseaba ser un pájaro o un avión pero seguía siendo un pesado tren.
Al final entendió que lo suyo era ser un tren de carga y aprendió que debe de amarse a si mismo tal y como es.
FIN







EL REINO DE LEO
ESCRITO POR: ZURIEL HUERTA HERNÁNDEZ

Había una vez un reino gobernado por un león que se llamaba Leo. El reino tenía muchos árboles, al rey Leo le gustaba comer mucha miel de abeja, entonces llamó a su fiel sirviente, el ratón Juanito y le dijo: 
-"Juanito, ve y consigue Miel de abeja, la más rica que hay lejos de este reino"
-Su majestad, será mejor sembrar todo tipo de flores y rosas, así las abejas podrán hacer su colmena en el reino. 
-No, de ninguna manera, no soportaría los zumbidos de las abejas.
El ratón Juanito preparó su maleta y se fue en busca de la miel, llevaba mucho tiempo caminando hasta que se cansó, por lo que decidió acampar. A la mañana siguiente lo despertó un sonido muy extraño, entonces volteó a ver y dijo:
-Hola, soy Juanito, ¿Tú quién eres?
-Hola, soy una abeja y este es mi hogar.
-Oh hermosa abeja, llevo mucho tiempo buscándote.
-¿A mí?
-Sí, mi rey león me ha pedido de la miel más rica y ustedes las abejas las producen.
-Yo igual tengo una reina, contestó la abeja. 
-Estoy seguro que tu reina es generosa y podrá regalarme una poca para mi rey.
La abeja se fue a la colmena a decirle a su reina que el ratón había venido desde lejos a pedir una poca de su miel para su rey.  A lo que la reina respondió:
-Claro que si dale una poca de mi miel, llévale esta canasta para su rey y otra para el gentil ratón.
Después de eso, el ratón dió las gracias, regresó a su reino y le mostró la canasta al rey.
El rey se puso muy contento y los dos comieron juntos debajo de un árbol. 
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.






LOS TRES NIÑOS
ESCRITO POR: MIRANDA PÉREZ CHÁVEZ

Ha ¿bía una vez 3 niños que se llamaban Miranda, Mateo y Lía. Ellos eran personas comunes. Un día quisieron  construir una casa y se fueron al bosque. El más grande de todos dijo que su casa sería de ladrillo, el mediano dijo que su casa sería de madera y el pequeño dijo que su casa sería de paja.
Ya que habían terminado de construirla, la empezaron a adornar con luces, porque ya era navidad.
Esperaron a que llegara navidad juntos, y fueron muy felices al estar al lado de sus nuevos juguetes
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. 
FIN




    EL CIRCO
ESCRITO POR: XIMENA MÁRQUEZ RAMÍREZ.

Había una vez, un pueblo lejano que no tenía diversión porque vivían muchos niños. Un día, vieron muchos camiones y todos se acercaron a ver. Todos se pusieron muy felices, aplaudían y gritaban al ver que se trataba de un circo.
De repente bajó el dueño del circo y les dijo a los niños que estaba perdido, que estaba buscando la ciudad más cercana para poder dar su función. Todos los niños se empezaron a poner muy tristes. 
El dueño del circo preguntó:
-¿Por qué todos tienen sus caras tristes? 
-Estamos muy decepcionados porque queremos diversión y no vamos a poder ver ninguna función. Contestaron los niños.
Un mago y una trapecista que venían en el camión, platicaron con los trabajadores del circo, diciendo que querían hacer sonreír a los niños por algunos días.
Un payaso dijo que era una buena idea, y entonces todos rápidamente armaron una carpa de circo.
Al llegar la noche, la función empezó, las luces se apagaron, nadie sabía qué pasaría.
De repente las luces se encendieron y el circo estaba iluminado con cientos de ellas de todos los colores. Poco a poco salían los personajes, el trapecista, el payaso, el mago y un domador de animales.
Dentro del circo se escuchaban un montón de risas y aplausos.
Pasaron 2 día y el circo tenía que irse, El dueño del circo vió mucha alegría y diversión en los niños y dijo que los visitaría el próximo año sin falta, a lo que el pueblo se puso muy feliz, y los despidieron con aplausos y globos.
Colorín colorado, no olvides sonreír, aunque este cuento haya terminado.








LUIS Y SU MEJOR AMIGO
ESCRITO POR: VALERIA GONZALES GARCÍA

Luís es un niño muy juguetón, para todos lados va con su amigo oso. Oso es un cachorro, todos los días al despertar, Luis sale al patio y hace un silbido y oso corre a él, ladrando y moviendo la cola, por las tardes jugaban con la pelota, Luis lanza la pelota y oso corre por ella, así todos los días juegan juntos.
De repente un día Luis sale al patio y ve que oso no aparecía. Luis se asustó mucho y corrió a buscarlo, pero no lo encontró, así que se regresó triste a su casa. Les platicó a su padres que oso ya no estaba y sus padres le dijeron que no se pusiera triste, que ellos le comprarían otro. 
Luis muy enojado dijo que solo quería a oso.
Pasaron 2 días y aún oso no aparecía. Un día por la noche empezaron a escucharse ladridos y para la sorpresa de Luis, era oso y él se puso demasiado feliz al verlo de nuevo.
El papá de Luis le contó que cuando salía del trabajo, vio a oso en una banqueta, todo triste, luego lo llamó por su nombre para que fuera hacia él y ahí confirmó que se trataba del perrito de su hijo, y fue así como lo regresó a casa.
Colorín colorado, Luis y oso fueron muy felices. FIN









EL OSO CARIÑOSO
ESCRITO POR: IKER ALEXIS REYES SAAVEDRA

Había una vez un osito que era muy cariñoso, un día salió de su cueva y se encontró con su amigo conejo, salieron a convivir y de repente fueron capturados y no podían salir de la red, ellos gritaban ayuda y llegó un león a su rescate.
El conejo y el oso estaban muy agradecidos con el León, pues el los había salvado. Como muestra de agradecimiento, el oso le hizo una fiesta.
El día de la fiesta, el oso estaba muy enfermo, tenía mucha fiebre y el león llevaba mucha hambre, se estaba desesperando que no le dieran de comer, entonces de tanta hambre, se quería comer al oso, cuando iba a hacerlo, el conejo se dió cuenta y lo regañó, dijo que lo que iba a hacer estaba muy mal, y el león se puso a reflexionar.
Decidió llevar al oso al doctor para que se sintiera mejor, regresaron a casa y se hicieron muy buenos amigos.
Colorín colorado, este cuento ha terminado.






LA PEQUEÑA MANCHA
ESCRITO POR: CARLOS DANIEL ZACARÍAS ANDRADE

Había una vez una pequeña mancha, salió al parque y encontró unas figuras geométricas, la pequeña mancha quiso transformarse en figuras con ellas, pero no pudo. 
Las figuras geométricas se burlaron de ella, así que la pequeña mancha fue en busca del círculo mágico y le concedió 4 deseos, aunque la pequeña mancha dijo:
-No, solo quiero uno, poder convertirme en todas las figuras geométricas.
Cuando volvió, las figuras geométricas se quedaron sorprendidas al ver que era todas en 1, entonces ellas eran las que querían ser como la pequeña mancha. Desde ahí todos son muy buenos amigos y lo han sido para siempre.
FIN.







LA PRINCESA Y EL SAPO
ESCRITO POR: IVVONE DANIELLE RUÍZ OJEDA.

Había una vez una princesa que estaba muy triste en su gran mansión, a ella le gustaba ir a los bailes pero su madrastra no la dejaba ir a ningún lado. Un día ella quería ir a un baile donde no eran de su clase social, pero la madrastra no la iba a dejar, asi que se hizo la dormida y cuando vió que dormían todos en la mansión, ella se escapó. 
En el baile había mucha gente muy agradable, ella decidió ir a bailar, cuando de pronto salió de un brinco, un sapo muy feo, pero más se asustó cuando lo escuchó hablar. 
Ella quería comprobar si lo que había escuchado era verdad, entonces tomó al sapo y se lo llevó a su mansión, y se hicieron grandes amigos. 
En una ocasión el sapo le mencionó que quería ser un humano, entonces la princesa le dió un beso de amor, ellos se enamoraron porque el hechizo se fue y ellos vivieron felices por siempre.
FIN








EL OSO TRAVIESO
ESCRITO POR: MÍA QUETZALLI  ASCENCIO SANTIAGO

Había una vez un oso que estaba jugando en el bosque, en ese momento llegó el lobo y se lo quería comer, pero no contaba con la astucia del chango, que colgando de una rama, lo rescató y así evitó que se lo comieran.
Luego, el oso y le chango se fueron juntos a comer plátanos a la orilla de la selva y vivieron una tarde muy feliz.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado.








BLACKY Y MAURICIO
ESCRITO POR: AYLIN GABRIELLE CUAHUA LÓPEZ

Había una vez una perrita de raza pequeña que tan solo con un mes de vida, llegó a una familia que ya tenìa una mascota, era un gato llamado Mauricio. Recibieron a blacky con mucho cariño. Al principio Blacky tenía miedo de salir de casa pero con ayuda de Mauricio ella empezó a salir a jugar. 
Ahora ellos son inseparables. 
De repente un día en el que Mauricio dormía, Blacky  saliò a la calle, caminò y caminò y se diò cuenta que estaba perdida. 
Mientras buscaba el camino a casa, se encontrò con una manada de perros enormes. Rodearon a Blacky y la empezaron a molestar, ella solo pedía ayuda para volver pero los otros perros solamente se burlaban de ella. Blacky temblando de miedo empezó a correr mientras los perros la perseguían. 
Corriò varias cuadras hasta que apareció Mauricio y la defendió de los enormes perros.
Blacky le prometió a Mauricio jamás salir sin avisarle y agradecida de que la haya salvado, vivieron felices para siempre.
FIN






EL CONEJO, LA TORTUGA Y EL MONO.
ESCRITO POR: MARÌA GUADALUPE MORALES ROSALES

Erase una vez tres amigos que Vivian en el bosque, el conejo, la tortuga y el mono. Un día la tortuga y el conejo empezaron a discutir por saber quien era el mas hábil e inteligente, el conejo decía que èl, porque podía saltar muy alto y podía correr muy rápido, -Te equivocas, decía la tortuga. Yo soy lenta pero muy inteligente y te lo puedo demostrar. El mono queriendo terminar la discusión propuso una carrera de 3 vueltas a la manzana y el que llegara más rápido serpia el más hábil e inteligente, el conejo empezó a reír y se confió en que iba a ganar la carrera.
Comenzó la carrera y el conejo salió rápidamente, la tortuguita muy lenta iba a su paso y el conejo ya llevaba la delantera. De repente el conejo sintió mucha hambre y decidió comprar comida, confiándose en que la tortuga tardaría mucho para poder llegar, de repente, le dio mucho sueño, y se quedó dormido. Cuando despertó, la tortuga le había ganado así que ya era muy tarde.
FIN





LA BATALLA IMPOSIBLE
ESCRITO POR: JULY ALEXA SANDOVAL MORALES

En una época lejana Vivian dos dragones, uno llamado Saul y el otro Rael. Ellos eran muy amigos, hasta que un día se pelearon porque Rael se comió el pan que había dejado en la mesa Saul.
Entonces su mamá le dio otro pan a Saul, y así dejaron de pelear.
FIN








LOS SOLADOS DE JESÙS
ESCRITO POR: EMILIO PAREDES LUCAS

Erase una vez unos soldados que eran felices, que trabajaban muy felices, hasta que un soldado dijo:
-¿Oh no!
Pues vio que iba a caer un meteorito y se  iba a estrellar con todos, entonces gritó muy fuerte para que sus amigos se pudieran salvar y gracias a eso, le dieron una medalla de valor.
El regreso a su casa muy feliz por ayudar a muchos soldados.
FIN.






EL POBRE JUAN
ESCRITO POR: MÌA NOEMI ALVAREZ ROMERO.

8Habìa una vez un hombre llamado Juan, que todos los días después de desayunar, se arreglaba y se iba al parque de las margaritas, en Chiapas, ahí se encontraba con su amigo y regresaba ya muy tarde, dejando a su esposa que buscar la manera de tener dinero para poder darle de comer, cargaba leña, agua, lavaba ropa, para poder darle que comer a su hijo. Una noche regresando a su casa, Juan pasaba por un puente y se encontró con un árbol grande y frondoso, de repente le dijo el árbol: -Juan, Juan, porque quieres eres pobre.
FIN


































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